Cuando la conocí supe que era especial. De alguna manera sabia que iba a cambiar mi vida, pero no sabia cuanto. Hablaba diferente a las demás, se portaba diferente a todas, bromeaba sobre la vida y disfrutaba un buen solo de guitarra mas que nadie.
Nunca pensé en el futuro, jamás me importaron las consecuencias o puse atención a los pequeños detalles, solo vivía el momento y las cosas como se me iban dando. La vida era buena, vaya que lo era, no había barreras para los sentimientos, no había momentos malos, todo era fácil, no había preocupaciones.
Pero era joven. Aun lo soy, pero era inocente, sin pasado, sin futuro, sin nada por que detenerme, sin nada por que preocuparme. Jamás pensé llegar a eso, no pensé que algún día la vida que conocía y acostumbraba terminaría tan rápido, así como llego.
Después de un año solo puedo pensar que ame a una mujer que nunca existió, y eso, eso es bueno.